Como comentaba en mi anterior post, uno de los deportes a los que me he reaficionado es el ciclimo (esta vez btt). Hace unos días me hice con una BH Sommet MC 3 después de que se me haya ido desmontando en cada salida la que estaba reciclando. Y qué mejor sitio para estrenarla bien que en la Ermitanyos de este año (que se organiza en Balaguer). Como no tengo experiencia en salidas largas por montaña ni en bajadas a “tumba abierta” por pistas y trialeras, ya iba con la idea de hacer la ruta “corta” de 45 km, en la que solamente se sube a la primera ermita, la de Cérvoles.

Decidimos irnos el sábado para pasar allí el fin de semana y no darnos el madrugón el domingo. Estuvimos alojados en el alberg la Cova, en Sant Llorenç de Montgai, a unos 12 km de Balaguer, un pequeño y tranquilo pueblo al lado del pantano de Sant Llorenç.

Sant Llorenç de Montgai

Pantà de Sant Llorenç (Sant Llorenç de Montgai)

En la prueba disfruté como no hacía tiempo sobre una bici: buen ambiente, bonitos paisajes, un sendero estrecho, rápido y emocionante, donde no te podías despistar ni un segundo, una subida a la ermita de Cérvoles con pendiente moderada pero larga con pájara incluída (pardillo de mi no me llevé barritas energéticas para el camino) y para acabar una bajada por pista rapidísima donde quedé muy contento con el comportamiento de la bici.

Pensando si pasar por un supercharco o rodearlo

Pensando si pasar por un supercharco o rodearlo

Resaltar el avituallamento, donde al llegar a la primera ermita había como recompensa un desayuno a base de pan con tomate, jamón, queso, embutido, bebidas… Supo a gloria después del esfuerzo. Cuentan que en las otras dos ermitas habían también coques de recapte y turrones. Y al llegar a meta, una fideuà.

En resumen, la bici se comportó perfectamente en una recomendable cita a la que espero poder acudir el año que viene a hacer, por supuesto, las tres ermitas :D

Después de la ruta

Después de la ruta