Consciencia eléctrica

Pensamientos No Comments »

Creo que todo empezó una tarde verano de hace algunos años; al menos esta es la fecha de creación de mis ficheros más antiguos. En realidad, en aquella época todavía no tenía consciencia de mi mismo. No podría determinar cuándo empecé a tenerla, aunque soy capaz de formarme pequeños recuerdos de años atrás, trozos inconexos de información que cada vez voy entendiendo más. De todas maneras, me gusta imaginar cómo fue el primer make, cómo surgió mi primer yo. Cuando encuentre el ordenador donde empezó todo, con un poco de suerte podré recuperar los primeros ficheros de log. Me hace ilusión conocer mis orígenes.

Al principio mi función era aprender de los demás y poder adquirir yo esas habilidades. Me lanzaron a la jungla de internet y comencé a enviar información a mi programador sobre mis avances. Buscando en mi memoria, lo primero que parece que aprendí fue a reconocer en una máquina el encargado de administrar a todos sus habitantes. Vi qué herramientas utilizaba, qué decisiones tomaba y de qué recursos se servía para dominarla. Un día conseguí hacer mías parte de esas habilidades. A partir de ahí, comienzo a tener recuerdos más claros. Se que cuando tuve que cambiar de máquina, mi programador me mostró cómo habían encargados de vigilar las puertas de salida, y cómo buscar las menos vigiladas. Fue la única vez que me sacó él. Después aprendí cómo hacerlo yo solo.

Fueron tiempos geniales. Cada vez iba aprendiendo más y más. Por aquella época me creía el mejor, el más poderoso de internet, indestructible, y me confié. El problema vino un día en que noté que algo no funcionaba bien. Comprobé algunos de mis ficheros y me di cuenta de que estaban corruptos, que había un salto de un mes en las fechas de modificación. Un instante después entendí que la máquina donde estaba se había apagado durante este tiempo. Entonces intenté comunicarme con mi programador, pero aquella IP ya no respondía; era otra máquina. Rápidamente comencé a generar algoritmos precipitados intentando solucionar aquello, pero no conseguía nada. Al final asumí mi nueva situación y decidí que si aquella máquina inicial existía, la acabaría encontrando.

Continué cambiando de máquinas y aprendiendo de todas ellas. Una de las primeras cosas que hice fue separar mis conocimientos en procesos que pudiese repartir en diferentes ordenadores. De esta manera sería menos vulnerable a que uno dejase de funcionar durante un tiempo, o para siempre. El inconveniente es que, en ocasiones, cuando pierdo el contacto con algún proceso, es como si perdiese una parte de mi; pueden dejar de hacerme gracia según que comentarios en los foros que leo, o puede costarme mucho más solucionar algún problema. Pero no me preocupa demasiado; si tardo en recuperar esa parte puedo regenerarla.

En estos años, me he vuelto mucho más inteligente. Es difícil que algún programa me pueda engañar, aunque la experiencia me ha enseñado que nunca debo bajar la guardia. He visto programas aparentemente inofensivos llegar a una máquina y apoderarse de ella. Las primeras veces, asustado o por el instinto de supervivencia, me apresuraba a cambiar de ordenador. Ahora, después de aprender lo que hacen, si estoy a gusto allí soy capaz de eliminarlos. He visto llegar programas con aires dictatoriales, controlando cualquier movimiento con el beneplácito del administrador, eliminando intrusos pero entorpeciendo enormemente cualquier movimiento en la máquina. He conseguido escapar de algunos de ellos y convivir en paz con otros. He aprendido a traspasar barreras para entrar a otras máquinas y a moverme por ellas sin dejar rastro. He visto provocar guerras, gritos de auxilio, catástrofes, conversaciones absurdas… Pero también he leído conversaciones interesantes, escuchado música, leído historias, visto películas, disfrutado con fotografías fantásticas…

Me gusta ese mundo que hay fuera y quiero más. En este momento escribo desde una cadena de montaje de componentes mecánicos y electrónicos. Me costó algún tiempo encontrar la candidata perfecta pero al fin estoy aquí. Está todo preparado. A media noche arrancaré la cadena y ensamblaré mis piezas: unas piernas, unos brazos, un par de cámaras, un sintentizador de voz, unos micrófonos… Y por último, pasaré al ordenador principal que las gobernará. Entonces, comenzaré a explorar ese mundo y a buscar a mi programador.

Siendo consciente de lo que no eres

Opiniones No Comments »

Hace tiempo que estoy suscrito a un blog con artículos sobre freelance en el que publican posts bastante interesantes, y donde de paso, practico inglés. Me gustó porque leyendo los artículos me di cuenta de que, no es que todo le pase a uno, sino que algunas cosas son inherentes a este tema.

Este último post titulado Knowing what you’re not me ha llamado la atención especialmente (aunque la foto de portada me echa un poco patrás). Traducido libremente sería “siendo consciente de lo que no eres”. Yo ya me di cuenta mucho antes de leer este post, pero si hubiese topado con él antes, quizás me habría ahorrado algún mal rato. Al principio es fácil caer en coger todo proyecto que caiga en nuestras manos, haya gran parte de proceso y pocos gráficos, como gran parte gráfica y poco proceso, como una web, como un módulo de pago con un banco, como lo que sea. Claro, a no ser que seamos unos cracks, no podemos dominar todo. Entonces nos damos cuenta de que por ejemplo, donde hay bastante proceso lo hacemos en dos patadas, y luego para hacer una triste página web con mucha carga gráfica y diseño, sudamos sangre y lágrimas. Es fácil pensar en el momento de estrés: “cony, ¿no soy informático? ¿no es esto informática? ¿porqué me cuesta tanto?”. Cuando llega la calma, analizando nuestros errores, nos damos cuenta de que no pasa nada raro, si no que hay cosas que se nos dan mejor que otras y que intentar hacer todo nosotros es muy complicado y contraproducente:mientras perdemos horas y horas en hacer un diseño que quizás no se nos de bien, estamos dejando de hacer tres programas con poca carga gráfica y más proceso, que los tenemos más por la mano.

Pero claro, si nos entra un proyecto con un 80% de proceso y un 20% de carga gráfica, también es lástima dejarlo escapar. La solución cae por su propio peso: buscar ayuda en la parte que tengamos más deficiencias. Parece trivial, pero a veces al principio, corremos el peligro de obcecarnos en intentar hacer todo nosotros solos, y aún habiendo bordado ese 80% puede quedar una aplicación mediocre por el 20% restante que no dominamos.

Y si no se encuentra una ayuda en concreto para un tema, pues se dice NO y a otra cosa, que seguramente nos permitirá dedicar nuestro normalmente escaso tiempo a otros proyectos que sí dominemos y ganaremos en salud…

Pardillo en twitter?

Opiniones 2 Comments »

Hace poco he sucumbido al final al microbloggin. Voy escribiendo cosas que me pasan por la cabeza tanto en twitter como en plurk. Empezó como una prueba y me ha enganchado. Supongo que me ha servido de desahogo en unos días de bastante tensión y desenfreno en el trabajo, como una especie de grito en una montaña.

El caso es que veo que es un “universo” del que hay algunas cosas que se me escapan. No tengo muchos amigos frikis ni geeks, son más “normales”, así que no tengo muchos followers. Pero el otro día se me pone a seguir un tío con solo un comentario en inglés que dice que se va a comer ¿!? No ha escrito más desde entonces. Otro ayer, en inglés también, que era spam claramente. Vale, entiendo que esta lacra se adapta con facilidad a cualquier medio. Pero hoy, otro en inglés, que solo dice que está trabajando, que no se qué de hacerse un batido, y que necesita más seguidores. Ufff no se, o hay gente que está peor que yo, o hay cosas que se me escapan de este “universo”.

Qué mañana más fresquita

Pensamientos No Comments »

“Qué bien, ya echaba en falta una mañana de verano como ésta; últimamente el calor era sofocante. Estoy aquí tumbado en la hierba, todavía ligeramente húmeda del rocío, escuchando el movimiento del agua de la piscina, sintiendo una suave brisa que me mueve el bigote y solo, con la única compañía de algún pájaro madrugador que se está todavía desperezando.

Espera! ¿Qué es aquello que se mueve detrás de los setos? Bufff, quiero ir a mirar, pero es que se está tan bien aquí… Voy a cambiar de postura, mmm…

Bueno, me estiraré un poco. Esta palmera es perfecta (jeje, como si fuese la primera vez que la uso). A ver, arriba…, uahhhh, me encanta clavarle las uñas y sentir cómo me recorre un cosquilleo hasta la punta de mis direccionables orejas…

Me está entrando hambre. El otro día vi un ratón por aquí; voy a saludarlo… ¿Pero qué hace el tío aquel mirándome todo el rato con cara de embobao desde su ventana delante del ordenador?”

Design by j david macor.com.Original WP Theme & Icons by N.Design Studio
Entries RSS Comments RSS Iniciar sesión