Este fin de semana tocó una excursión que quería hacer desde que vine a vivir a Tarragona.La visita fue a la Cartuja de Escaladei [documental en youtube], situada al pie de la sierra del Montsant, en el Priorat (Tarragona) [google maps].

EscaladeiEscaladei

Podremos visitar los restos de lo que fue el primer monasterio cartujo de la Península Ibérica (siglo XII). Aunque está bastante derruido es fácil imaginar que retrocedemos algunos cientos de años y paseamos por su interior, por el claustro, la iglesia (que hasta hace algunos años todavía tenía la bóveda en pie), las celdas de los padres… Para ésto último ayuda el poder visitar una reconstrucción de una de estas estancias; aunque muy espaciosa para lo que nos imaginaríamos los no entendidos, hay que tener en cuenta que los padres pasaban casi toda su vida allí metidos, abandonándola únicamente unos pocos minutos a la semana. La vida de los hermanos parece que sería más “apasionante” ya que, aunque sus celdas no eran tan espaciosas, podían pasear por las inmediaciones del monasterio.

Por suerte la fachada principal sigue en pie. Me parece muy bonita la imagen de ésta aguantando el paso del tiempo, saqueos y desmantelamientos, con las montañas al fondo como testigo.

Escaladei

Vale la pena hacer la visita con un guía porque apreciaremos mucho mejor lo que estamos viendo y nos contará la leyenda de por qué se eligió este emplazamiento y de dónde proviene su nombre.

Para ir se puede llegar en coche hasta la misma entrada, aunque si tenemos ganas de caminar, hay rutas bastante interesantes.

El rey Alfonso II decició donar a los monjes unas tierras para construir el primer monasterio cartujo de la península. Mandó a dos de sus mejores caballeros a buscar el emplazamiento idóneo para la cartuja. Éstos recorrieron las montañas de los alrededores hasta que llegaron a los pies de la sierra del Montsant, atraídos por los comentarios de que era una zona tranquila donde solo habitaban algunos hermitaños. Se toparon con un pastor y le preguntaron sobre las características del paraje, si habían peligros que debieran saber y si tenía agua. El pastor respondió que era un lugar muy tranquilo y con agua, y que además, estaba aquel pino, señalando un majestuoso árbol situado a unos metros de ellos. Los caballeros, aún siendo un ejemplar imponente, no le vieron ninguna otra particularidad, a lo que le preguntaron qué hacía aquel árbol tan especial. El pastor respondió que en ocasiones se veían unos reflejos de entre los que salían ángeles, y que si se subía a él, se podía divisar una escalera que conducía hasta Dios: Escala Dei.